Rosario, Santa Fe, República Argentina
El
misterio que hoy envuelve a la ciudad de Rosario se remonta
a sus múltiples orígenes,
que hacen imposible precisar un hecho concreto, determinante,
para el nacimiento de este núcleo urbano.
Huérfana de padre fundador, la suerte de este mágico
y próspero rincón del mundo
estuvo signada por la construcción de una pequeña
capilla en honor a la Virgen del Rosario, que le daría
el nombre.
El proceso de desarrollo urbano se consolidó en el
siglo XVIII,
con el impulso del proceso de independencia nacional y la
explotación agrícola.
Tal trascendencia tornó solemne cuando Belgrano, sobre
las barrancas,
enarboló y juró por primera vez la máxima
enseña de la patria el 27 de febrero de 1812.
Un ritmo febril de crecimiento provocó el devenir de
la ciudad,
sobre todo a partir de la consolidación del Estado
Nacional,
convertida entonces en un poderoso centro de actividad económica
que le hizo ganarse posteriormente el mote de “la Chicago
Argentina”.
Esta transformación se produjo principalmente gracias
a su rol de “ciudad nexo”
entre la producción cerealera de buena parte la pampa
húmeda y la exportación de ultramar.
La íntima vinculación de Rosario con el proceso
inmigratorio transoceánico
de fines del siglo XIX y principios del XX, moldeó su particular
fisonomía social.
Miles de hombres y mujeres de diversas nacionalidades remontaron
su “río marrón”
en barcos cargados de esperanzas y de sueños, para
edificar allí sus vidas.
Este dinamismo, fruto de su enorme desarrollo industrial y
comercial
fundido a la gran variedad étnica de sus habitantes,
dejó huellas profundas en el perfil de la ciudad,
cuyos rasgos principales se evidencian en la gran riqueza
artística, histórica y cultural que ofrece,
unida a la calidez y hospitalidad de sus habitantes.
Datos sociográficos:
Ubicación: La ciudad está ubicada en el extremo
sudeste de la provincia de Santa Fe,
sobre la margen derecha del río Paraná.
Superficie: 172 km².
Población: 1.350.000 habitantes (Gran Rosario).
La densidad poblacional es de 5.310 hab./km².
Clima: Templado pampeano. Aunque se observa con claridad una
temporada calurosa
desde noviembre a marzo y una fría en junio y julio.
Llueve más en verano que en invierno, con un total
de entre 800 y 1.000 mm anuales.
Medias anuales climatológicas:
Temperatura máxima: 23.8º C
Temperatura media: 16.9º C
Temperatura mínima: 10.8º C
Precipitaciones: 1.025 mm. Anuales
Humedad relativa promedio: 75 %